Imágenes de satélite: lo que el ojo no ve.

Ayer, 19 de febrero, nuestros alumnos de 1º de Bachillerato pudieron disfrutar de la interesante charla de Antonio Plaza Miguel Imágenes de satélite: lo que el ojo no ve.

Antonio Plaza Miguel, catedrático de la UEX e investigador, imparte clases en la Escuela Politécnica y fue alumno del Norba.

Os dejamos unas fotografías de la actividad.

CÁCERES EN 1970 – Charla de J.R. Alonso de la Torre

El pasado 29 de noviembre, J. R. Alonso de la Torre dio una charla a los alumnos de 4º de ESO en el acto de inauguración de los 50 años de nuestro centro. La actividad interesó mucho al alumnado, ya que la charla estuvo llena de anécdotas. El propio ponente nos lo narra hoy en su columna habitual del Diario Hoy, que podéis leer pinchando en la imagen.

Os dejamos aquí más imágenes del acto.

CÁCERES EN 1970 – EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA

Pedro Emilio López Calvelo

La ciudad de Cáceres tenía en 1970 56.064 habitantes: era una ciudad pequeña y provinciana, era una “ciudad feliz”. 

La extensión territorial que ocupaba la ciudad, si la comparamos con la actual, era pequeña; cuando se edifica el hoy IES Norba Caesarina se hace casi en uno de los extremos del espacio hasta entonces construido: el Rodeo -si bien estaba proyectada su conversión en Parque desde hacía tiempo- era aún el lugar de celebración de los mercados de ganado en épocas de ferias; la estación de autobuses -en el espacio del actual Edificio Europa, frente al Hotel Extremadura- marcaba el límite de la ciudad por la salida hacia Salamanca; la cruz de los caídos era prolongada por pocos edificios y almacenes hacia las avenidas de Antonio Hurtado y Alemania. Hacia el norte, más allá del barrio de San Blas, los primeros edificios de la barriada de Pinilla y el edificio de la cárcel antigua marcaban los últimos límites urbanos. La avenida de Hernán Cortés era la vía de circunvalación perimetral que evitaba, a los vehículos que venían de Mérida o Sevilla en dirección a Madrid, tener que recorrer el centro de la ciudad por el paseo de Cánovas. 

En esos años, últimos del periodo franquista, la ciudad tenía su propia dinámica de crecimiento: estaba expectante ante la creación de un Centro Universitario, germen de la futura Universidad de Extremadura; Franco hizo su última visita a la ciudad en olor de multitudes; estaba a punto de inaugurarse un moderno complejo polideportivo (actual Serrano Macayo); en las instalaciones del antiguo instituto El Brocense -en el corazón de la parte antigua de la ciudad- se proyectaba un Colegio Menor Femenino; la Plaza Mayor experimentaba una de sus numerosas remodelaciones que la despojaría definitivamente de sus vetustos árboles; los primeros “bloques de pisos” en Cánovas (en el solar del antiguo Cine Norba, recién derribado, o en el cercano en cuyos bajos se instaló el cine Coliseum) traían a Cáceres la modernidad de la “gran ciudad”; el edificio de servicios Múltiples, aún en proyecto, ocuparía solares de antiguos talleres del Ayuntamiento; estaba a punto de inaugurarse el nuevo mercado de abastos (que sustituiría al que, durante mucho tiempo, ocupó el hoy Foro de los Balbos),… 

Y mientras, sus habitantes, desarrollaban sus vidas en la tranquilidad de una ciudad de provincias: paseaban por sus calles comerciales, participaban en sus fiestas y espectáculos taurinos, iban a las piscinas públicas a mitigar los rigores del calor cacereño, asistían a eventos deportivos y culturales, se inscribían en concursos musicales,…, y matriculaban, no sin dificultad, a sus hijas para que cursaran en el nuevo Instituto de Enseñanza Media Femenino que echaría a andar el día 30 de octubre de 1970